La mosca de los frutos es una plaga ampliamente distribuida por las más diversas regiones del planeta. Existen más de 200 especies de importancia económica que afectan cultivos fruti hortícolas alrededor del mundo.
En Argentina solamente existen dos especies de moscas de los frutos la Mosca del Mediterráneo ( Ceratitis capitata , Wied.) y la Mosca Sudamericana ( Anastrepha fraterculus , Wied.) . Ambas especies constituyen una de las principales barreras no arancelarias utilizadas con fines comerciales.
En Patagonia sólo se detectó históricamente la Mosca del Mediterráneo, en forma esporádica y en algunas zonas urbanas, sin incidir en forma directa en la producción frutícola.
Los requisitos fitosanitarios establecidos internacionalmente limitan el ingreso a determinados mercados o exigen complejos y onerosos tratamientos cuarentenarios a los productos hospederos provenientes de países considerados infestados por la plaga.
A los efectos de eliminar estas exigencias cuarentenarias y lograr el acceso a
aquellos mercados, comienza a implementarse el PROCEM-Patagonia a partir del año 1996, en el marco de la FunBaPa y con la activa participación de todos los sectores vinculados a la actividad frutícola.
El objetivo planteado fue el de la Erradicación de la plaga de la región. Actualmente la Patagonia posee el estatus de Area Libre de Moscas de los Frutos reconocida a nivel nacional por SENASA, e internacional por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos.