Para la preparación de los lotes se realiza la sistematización total, casi siempre mediante el empleo de sistema láser de nivelación, dado que el tipo de riego más común en la zona es el gravitacional.
La siembra se realiza a mediados de agosto principalmente con sembradoras que simultáneamente realizan las tareas de rotocultivado, formación de la cama, fertilización y siembra. Algunos productores optan por el trasplante que se realiza a mano.
En la zona se ha generalizado el sistema de siembra a cuatro caras, es decir cuatro hileras sobre el camellón y se va abandonando el sistema a dos caras. La cosecha se realiza manualmente luego de descalzar las plantas de cebolla mediante una labor mecánica de mediana profundidad. La cebolla se almacena a campo, formando “ballenas” o “pilas” que se cubren con nylon para protegerlas de las inclemencias del tiempo.
Se observa una clara tendencia ascendente en la producción integrada y orgánica de cebolla en la Región Protegida Patagónica, cuyo principal destino es la exportación a mercados europeos. Asimismo un pequeño pero creciente número de productores y empacadores está implementando sistemas la normativa Eurepgap, para satisfacer a sus clientes cada vez más exigentes en materia de calidad e inocuidad.