Es la plaga más importante en frutales de pepita. Su forma adulta es una mariposa o polilla, que en primavera se aparea y pone huevos cercanos a los frutos. En octubre, de esos huevos, surgen las larvas que ingresan al fruto. Este estado larval es el que produce el daño y el único momento en que se puede combatir con insecticida.

Con su daño, la carpocapsa genera pérdidas directas en la economía regional y limitaciones en el acceso de nuestra producción a nuevos mercados y a los destinos tradicionales.

Por tal motivo, Senasa y FunBaPa –con el apoyo de las provincias de Río Negro y Neuquén, la Federación de Productores de Fruta y la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados - pusieron en marcha en la Región Protegida Patagónica este Programa, durante la temporada 2006/2007.